EL PADRE SOJO: La Escuela de Chacao
Su vocación de servicio al projimo sin importar los condicionamientos sociales lo llevaron a convertirse en un personaje relevante de la historia nacional.
Pedro Ramón Palacios y Sojo Gil y Arratia, apellidos que hablan de su parentesco con el Libertador Simón Bolívar (tío abuelo materno, nació en Guatire el 17 de enero de 1739 en una hacienda propiedad de sus padres Don Feliciano de Sojo y Palacios y Doña Isabel Gil y Arratia. Un sacerdote cuya pasión por la música lo hizo trascender en la historia.
Estudio en el Seminario de Caracas ordenándose como sacerdote en 1762. Como religioso vivió una vida ejemplar aunque un poco ortodoxa, punto que no fue bien visto por otros prelados, como por ejemplo el obispo de entonces Fray Mariano Marti que trata en lo posible de negarlo en sus escritos sobre las visitas oficiales que hizo a Chacao y Guatire.
En 1769 viaja a Europa para contactar a la Orden Nerista de España y el permiso Papal para la fundación de la Orden en Caracas. A su regreso a Venezuela trajo conocimientos sobre música y el permiso para la fundación del Oratorio San Felipe Neri.
De esta congregación donde nace el Oratorio como genero musical, bien cultivado por sus miembros, viene entonces la idea de reunirse con amigos y discípulos en su hacienda de Chacao, llamada “La Floresta” donde jugaban pelota, realizaban tertulias y celebraban conciertos de música religiosa y pagana, su enseñanza fue dada también a jóvenes y niños "pardos", a pesar del condicionamiento social de la época. Con el apoyo del Músico Juan Manuel Olivares, funda entonces la primera escuela de música de Venezuela y la América Española, la “Escuela de Chacao” que funcionaba en la Esquina de Cipreses y por temporadas en su hacienda y otras vecinas como la de Bartolomé “Blandín” y la de José Antonio “Mohedano”.
Este grupo se convertirá en el llamado "Milagro de la Colonia", ellos eran: Juan José Landaeta (autor del Himno Nacional), Juan Francisco Landaeta (Marcha Fúnebre), José Angel Lamas (Popule Meus), Cayetano Carreño (In Monte Oliveti), José Francisco Velásquez, el viejo (Niño Mío), José Antonio Caro de Boesi (“Misa de Difuntos” a tres voces y bajo cifrado), José Lino Gallardo (fundador de la Sociedad Filarmónica), Pedro Nolasco Colón (Pésame a la Virgen) Juan Francisco Meserón (Miserere) y casi ciento cincuenta niños y jóvenes más.
El Padre Sojo, se preocupó por el nivel académico de sus alumnos y de la congregación, razón por la que en sus viajes a Europa traía partituras e instrumentos musicales, y los resultados están en las composiciones logradas.
Lastimosamente muchas de las partituras y escritos de la época ya no existen hoy y el trabajo de recopilación sería difícil para no decir imposible. También es importante destacar que pasaron más de treinta años, antes de que se fundara la segunda escuela de música de la América Española, la de Buenos Aires, Argentina.
El Padre Sojo murió en Chacao, presumiblemente en el mes de julio de año 1799; sin conocer la trascendencia de su obra. Sin embargo el estilo lleno de sentimentalismo y profundidad más que de arreglos de gran técnica funcionó hasta bien entrado el siglo XIX, y muchos músicos no apegados o incluso que no conocieron al Padre Sojo lo siguieron propagando. En el siglo XX con la anuencia del maestro Vicente Emilio Sojoy el trabajo de Juan Bautista Plaza se pudieron restaurar y catalogar parte de este lagado.
Juan Ramón Colina Suárez
Foto tomada del Libro "Maestro Sojo" del escritor Guido Acuña
E-Mail:juancolina10@yahoo.com
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