FRANCISCO MUJICA: PADRE DEL CEA
Muchas veces se piensa en los jóvenes como humanos ciegos e irreverentes, o sin rumbo; pero de vez en cuando surge un muchacho que acaba con estas paranoias y se convierte en ejemplo para la sociedad.
Francisco José Mujica Toro nació en Guatire el 24 de abril de 1933. Músico y deportista. Su padre un poeta que supo cantarle a su pueblo, Zacarías Mujica y su madre una humilde mujer Luisa Toro. Casado con Alida Hernández y padre de dos hijos: Francisco y Norka.
Curso la primaria en Guatire, pero en la búsqueda de su superación tubo que viajar a Caracas, cursando estudios en la Miguel Antonio Caro, graduándose de Bachiller en Filosofía. Esta etapa es muy importante porque nos presenta al joven no solo interesado en su formación académica, sino también en la educación deportiva, conociendo dos deportes nuevos para él: el voleibol y el básquet. La trascendencia del equipo del instituto superó el ámbito del colegio para llegar a ser subcampeones nacionales.
Con la experiencia adquirida el joven Mujica regresa a Guatire desarrollando localmente estas disciplinas y dándole a su natalidad el triunfo regional. Su trabajo por el deporte queda inmortalizado en el polideportivo local el cual es bautizado con su nombre.
Paralelamente continua sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas “Cristóbal Rojas”. Desarrollando su labor educativa en las aulas del Grupo Escolar “Elías Calixto Pompa” (1955-1969), el Colegio “Santa María Goretti” (1956-1963), la ETI “Rubén González (1967-1969), el Liceo Privado “Dr. Ramón Alfonso Blanco” (1956-1964), Liceo Guarenas, hoy “Benito Canónico” (1964-1971), Creación Guarenas (1973-1975), el Pedagógico de Caracas, dentro del departamento de Arte y uno de los fundadores del Colegio Ciudad Fajardo (1983-1989).
En sus años dentro del “Ramón Alfonso Blanco” viene a su mente otra idea, que ayudaría gracias a los conocimientos musicales que había aprendido de la Prof. Nazil Báez Finol en la Miguel Antonio Caro. Fundar con un grupo de jóvenes y no tan jóvenes una agrupación que en 1959 recibirá su nombre inmortal: Orfeón “Régulo Rico” y su idea de “Vivir mejor a través de la cultura” va más allá todavía. El orfeón solo será el primer pilar en la creación del Centro de Educación Artística “Andrés Eloy Blanco”. Se le unirá la Escuela de Música “Enrique León”, fundada por el Maestro Pedro Muñoz; seguirá la fundación de la Estudiantina “Teofilo León”, de manos de Emilio Bello Ricardo; la sección de Cultura Popular; La Coral Infantil “Pedro Muñoz”; la sección deportiva; cátedras y toda forma de resaltar la cultura local y embellecer el alma.
Preocupado por el rescate y difusión de nuestras tradiciones y costumbres conformó la Parranda de San Pedro del CEA, con apoyo de Pedro Muñoz y Pedro Aristigueta Flores.
Durante 38 años Mujica estuvo al frente del orfeón y ocupo la Coordinación del CEA, cargo creado especialmente para él, ya que nunca quiso ser su presidente. Desde allí se comió las verdes y las maduras, caídas y decaídas, sumar voluntades, luchar por una sede propia, consolidar la institución y darle trascendencia.
Los reconocimientos desde diferentes instancias públicas y privadas no se hicieron esperar. Una larga lista de condecoraciones, ordenes y diplomas de su pueblo y mucho más allá colmaron paredes en su casa y el centro. Los dos últimos de ellos en 1997, primero es designado miembro principal del directorio del Instituto Autónomo de Cultura del Estado Miranda (IACEM) y segundo, el 14 de septiembre en pleno acto aniversario del CEA, cuando fue bautizado con su nombre el auditorio.
Fueron los últimos honores recibidos en vida ya que el 10 de diciembre de ese año pasara a la inmortalidad. En la mente de quienes lo conocieron quedará esta frase: “Estoy y estaré siempre aupando el ideal ceista”.
El 27 de abril del año 2001 el Consejo Legislativo del Estado Miranda impone por primera vez la orden “Prof. Francisco José Mujica Toro” en su única clase para honrar a quienes como él, acumulen meritos en áreas como el deporte, la enseñanza y la cultura.
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